Baraja de Grimaud según el diseño de Paul Marteau (1930)
Este hombre mayor, similar a los sabios de los cuentos de hadas, ilumina el pasado, el camino ya recorrido, el conocimiento antiguo de los hombres.
El arquetipo de El Emitaño
A pesar de estar solo en el desierto sabe todo lo que pasa en el mundo, no está alejado del mundo. Necesita estar solo para estar con el mundo porque su mente está muy abierta y lo cotidiano lo obnubila y no lo deja ver. Es extremadamente sensible, su sabiduría se centra en los afectos, está solo para que los afectos no lo inunden, pero es puro afecto. Es el conocimiento del mundo desde las emociones.
El Ermitaño es el verdadero gurú, el que no necesita que lo adulen para mantenerse vivo, está entero consigo mismo, no tiene fisuras ni dualidades.
A diferencia con el Papa no dirige un movimiento religioso. Está con Dios en una relación personal.
Su sabiduría está fundada en esa relación directa con Dios, sin intermediarios, donde los otros no importan, no están involucrados. La gente se acerca a él por ese conocimiento tan firme y antiguo que tiene sobre los hechos mundanos. Está solo, lejos de la gente, pero sabe todo lo que la gente necesita. Sabe porque sufre, sabe porque ama, sabe todo sin necesidad de pasar él por esa experiencia.
Entiende todo lo terreno con ojos divinos. Se eleva de la inmediatez, de la demanda de lo cotidiano, de las peleas de los amantes, de los juicios, del hacer para uno y para los otros. Él no juzga a nadie, está ahí para escuchar e iluminar el camino de aquellos que se acercan para consultarlo. Es el viejo que aparece solo en el camino de los cuentos de hadas y que ayuda al héroe dándole artefactos mágicos que le darán fuerza para encontrar a su tesoro, a su amor aprisionado, y rescatarlos.
Es una carta muy hermosa y de mucha ayuda, en una tirada cuando aparece El Ermitaño, el consultante debe tener claro que lo están ayudando y entender los símbolos de la ayuda que recibe. Con el Ermitaño el camino se le abre, es la puerta a través de la cual se ve la luz para seguir adelante, es el gran consejero particular.
Con la ayuda de El Ermitaño podemos realizar un viaje interno para que nos aconseje y nos de las herramientas necesarias para seguir nuestro camino con éxito atravesando los contratiempos potenciados por la magia que todos podemos encontrar dentro nuestro.
Más información en mi libro «Tarot. El Camino del Loco. Un encuentro con conocimientos ancestrales». Autora Victoria Chamo Bersusky. Editado en mayo 2024