El LOCO

El locoBaraja de Grimaud según el diseño de Paul Marteau (1930)

El arcano sin número

Esta carta, que es la primera, no tiene número. Para algunos autores es el 0 para otros era el 22, pero la realidad es que no lleva número.
El Loco no necesita ni de los números para entender el Mundo. Su comprensión es global, no total sino global, si fuera el 0 tendría la comprensión total. Él puede entender a todos los números desde esa mirada tan personal que tiene, puede entrar en la mente del otro y entender lo que sienten los números que lo rodean y no ser al mismo tiempo ningún número.
El Loco abre el juego del Tarot, es el tarotista, el que puede moverse en otros terrenos de la realidad.
Es el conocedor de la gente en todos sus aspectos terrenales, sabe adaptarse a lo que el otro necesita, tiene múltiples aspectos, conoce todo, el bien y el mal, las debilidades y las alegrías, los intereses más profundos. Puede desenmascarar a cualquiera, nadie lo puede engañar, ve más allá de lo visible siempre en aspectos terrenales. Reconoce al otro sin proyectarse, siempre está entero y centrado, el otro no lo contamina, lo entiende y le da lo que el otro necesita.
Su ropa es muy distinta a la de las otras cartas. Puede darse el lujo de vestirse como un payaso, tener el pantalón roto, lucir un sombrero muy estrafalario, ir casi sin nada por el Mundo y al mismo tiempo ser el maestro de ceremonias, el que inicia el viaje. Va tan tranquilo por el Mundo y tan seguro que no necesita mirar para adelante, que no necesita mirar el camino que tiene que recorrer. Con la mano derecha sostiene un palo con el que se apoya en el suelo, es su tercer pie, ese palo alarga su mano hasta el suelo para sentirlo más aún, los dos pies no le alcanzan, necesita tres apoyos para equilibrar el balanceo que le provoca la carga que lleva y que sostiene con sus hombros. La carga es pequeña pero son todas sus pertenencias, todo lo que necesita para ir por el Mundo. La mano izquierda cruza el pecho y sostiene el palo del atado. Esa zona no se ve pero esa posición sólo es posible protegiendo el centro del pecho, protegiendo el Corazón.
Su rostro está de tres cuartos de perfil, sus ojos miran al cielo como preguntando.
El perro le toca el culo y él no se inmuta, no le teme, sabe que no le va a hacer ningún daño, aunque ni lo mira sabe que lo domina.

Carta muy extraña, muy rica, todo el conjunto es en sí mismo es desestructurante. Caminar así mirando de tres cuartos de perfil y hacia el cielo, cargar de esa forma extraña un bulto y tener un perro apoyado en el culo forman un conjunto atípico y sacan al consultante del lugar al que está acostumbrado a transitar.

El atado

El atado cuelga del palo sostenido aparentemente por los dos hombros. ¿Qué lleva en ese atado? Todas sus pertenencias, necesita poco equipaje para ir por el Mundo. Sólo con ese atadito y el perro que lo acompaña va donde quiere.

El perro y el culo

El perro está atrás al servicio del Loco, se apoya en él y al mismo tiempo muestra esa zona que tiene el Loco diferente en su vestimenta. El pantalón puede estar roto, puede mostrar el culo o puede ser un trozo de tela de otro color según varias versiones del Tarot, pero todas tienen en común que el perro apoya las dos patas delanteras en esa zona. Esa zona que a la gente le da vergüenza, el culo, que se trata de ocultar ya que de ahí sale la mierda. Los perros se huelen el culo, les atrae lo que nosotros ocultamos. El Loco muestra el culo y a su perro oliéndolo, una inmundicia a la vista de todos.
Ahora veámoslo de otra manera. ¿Es inmundo el culo porque de ahí sale la mierda? La mierda es fea, es olorosa y de color marrón, es lo más desagradable de la materialidad y la genera nuestro propio cuerpo y la de todos los animales. A los animales no les desagrada, al contrario les atrae ese olor. Nosotros los humanos rechazamos fervientemente a nuestros desechos. A los bebes también les gusta, en cuanto pueden se la comen sin ningún prejuicio. El Loco desconcierta a todos con ese perro mirando a su culo y un culo tan expuesto en primer plano.
Este Loco es un personaje tan seguro de sí que puede ir tranquilamente por el Mundo mostrando su culo y que su perro lo huela públicamente sin perder el paso, sin sentir vergüenza, mirando la vida, mirando al cielo, trasladándose en este gran devenir que es la vida misma.

El loco, el bufón y la locura

El bufón y el loco son personajes socialmente desestructurantes que hacen reír y llorar. Ambos están fuera de lo cotidiano y en muchos aspectos se tocan. No les importa que puedan pensar los otros de ellos y conocen profundamente la condición humana.
En cada variante del Tarot encontraremos siempre las proyecciones colectivas sobre este aspecto. Las diferencias tienen que ver con la época y el lugar a la que pertenece el mazo de Tarot
El loco puede ser también el bufón y el bufón también puede estar loco.
¿Qué es la locura? No entrar en los códigos socialmente aceptados y esto es muy amplio porque son muchas las cosas que la sociedad no acepta por miedo a sí mismos. El loco suelto, el que va tranquilamente por la vida sin que lo persigan se va transformando, en la sociedad actual podría no ser ni un bufón ni un loco suelto si no el distinto, el que no es como los otros, el que vive diferente a los demás, el que está en paz con su inconsciente, el que se puede manejar con la intuición. Los otros, la sociedad lo van a rechazar, pero también respetar y lo que tiene de bueno es que lo pueden escuchar. Es el personaje que atrae y les permite salir del encierro y la cerrazón.

La carta de El Loco muestra a la persona consultante su posibilidad, una verdad sobre sí misma que desconoce y al mismo tiempo un camino a seguir.

Más información en mi libro «Tarot. El Camino del Loco. Un encuentro con conocimientos ancestrales». Autora Victoria Chamo Bersusky. Editado en mayo 2024