Palo de Bastos

El basto representado en las figuras de la corte y en el as eran palos de madera, algunos ornamentados y otros más sencillos. En las cartas de los números el símbolo para representar al basto cambia, se asemeja más a la representación de los números del palo de Espadas. Estos bastos ya no son un único elemento, lo forman varias zonas con características propias, son más agresivos, necesitan cuchillas para abrirse paso en la vida.
Los bastos cruzados y unidos potencian la energía de la carta, a partir del número cuatro a medida que los números crecen el entramado central es más grande, el núcleo de la energía del palo se amplia. Los elementos externos al palo, hojas y flores, sólo acompañan a los bastos no interfieren con la energía del palo.
Pequeños bastos transversales dividen a los bastos del palo en tres zonas. La central donde se une y concentra la energía de los bastos, la media donde cada basto sigue su recorrido (en este tarot de Marsella, el de Grimaud, los espacios que separan a los bastos están pintados) y las puntas que terminan en forma de cuchilla.
Todas las cartas son simétricas en ambos ejes. Todos los bastos de los números pares se cruzan al centro formando una equis, del II al VIII tienen flores que coinciden con el eje vertical, los números impares tienen en su lugar el basto que se suma. El número X suma a la equis dos palos verticales que están a ambos lados del eje. El II y el III tienen bastos más anchos que los números restantes. El III tiene bastos más anchos que el II. A partir de la carta número IIII todos los bastos son del mismo tamaño.
Las cartas que van del II al V y la X, tienen las mismas hojas que parten del eje horizontal de la carta. Las cartas VI y VII tienen otros ornamentos que parten del eje horizontal. En los números pares, las flores que coinciden con el eje horizontal, son diferentes en todas las cartas, a medida que el palo crece en número se achica el tamaño de las flores. El VIIII no tiene flores los bastos están solos.
Al aumentar el número de palos se aumenta la energía, se aumenta la posibilidad de concreción de la tarea que la persona va a emprender. En todos los números de este palo vemos que la persona siempre está centrada, tiene un punto de referencia en si misma fuerte. Las tres partes en que están divididos los bastos, el centro fuerte y cruzado, los palos intermedios y las cuchillas en las terminaciones, se unen entre sí formando un todo.
El II

Los dos bastos cruzados tienen presencia, están acompañados por flores y hojas que parten del centro del cruce y de la carta.
El III

Los tres bastos son los más anchos de todos los números. La energía del dos se acrecienta con este basto vertical y centrado. Las hojas que parten del centro hacia ambos lados acompañan con gracia la energía del palo. Para el/la consultante es una carta auspiciosa para la actividad que está gestando.
El IIII

A partir de la carta número cuatro los bastos se entrecruzan en el centro de la carta. Los bastos ya tienen menor grosor que en las números dos y tres, este tamaño se mantendrá en los números posteriores. Como en la carta número dos los bastos están acompañados por flores y hojas que parten del cruce.
El V

El cinco de bastos es similar al tres de bastos. En esta carta termina el ciclo de hojas iguales que salen del centro de la carta marcando el medio y el eje horizontal. Estas hojas le dan gracia al conjunto, su peso no es excesivo. La energía del palo es fuerte y clara.
El VI

En el seis de bastos la energía se acrecienta, se visualiza con más fuerza el entrecruce central. Las hojas que salen del centro a ambos lados de la carta, son diferentes a las anteriores, son más largas e importantes. Las flores que están sobre el eje horizontal son diferentes entre sí. En esta carta ya los bastos tienen más peso y presencia que el afuera, que las flores y hojas que los rodean.
El VII

Como en todos los números impares un basto que coincide con el eje horizontal se suma a la equis que forma su número anterior. Las hojas que salen del centro de la carta en sentido horizontal son diferentes al conjunto de las cartas, el rojo fuerte de las hojas suma un afuera vital a la energía de los bastos.
El VIII

En esta carta a las bondades del número ocho se le suma la fuerte presencia del palo con un diseño de la carta claro y sencillo. Las flores que se encuentran sobre el eje vertical son sencillas e iguales, su presencia suaviza la fuerza del palo. Esta es una carta equilibrada y potente muy buena para el/la consultante.
El VIIII

El nueve de Bastos no tiene ningún ornamento exterior, se completa la energía del palo, no hay relación con el afuera. El basto que se encuentra en coincidencia con el eje vertical de la carta, a diferencia de los otros números impares, parte exactamente desde el cruce de los bastos que forman la equis.
El X

El diez de Bastos cierra el ciclo sumando dos bastos al eje central, nuevamente aparecen las flores y hojas que salen del centro sobre el eje horizontal que están en las cartas del número dos al cinco. En esta carta el palo concentra toda su fuerza, su plenitud aceptando su vieja relación con el afuera, con la vida que lo ha ayudado a crecer. La relación con el afuera ha sido siempre buena así que no la desecha, la integra.
Los bastos centrales le dan direccionalidad al proyecto, la trama que se ha ido tejiendo a lo largo de los números cobra fuerza y dirección hacia arriba y hacia abajo.