
En esta carta las dos figuras, caballo y caballero son igual de importantes, tiran juntas y cada una tiene un aspecto del todo que ejemplifica esta carta. Las proporciones del caballero y del caballo varían en los cuatro palos. En el Tarot cada detalle tiene mucha importancia, el equilibrio entre la fuerza humana y la animal es un tema a destacar en la lectura de las cartas de los caballeros, muestra la relación y la importancia o preponderancia de un personaje con el otro.
Los caballeros tienen la pierna pequeña en relación a su cuerpo, también vemos esa diferencia comparándolos con las otras figuras de la corte. Esta representación nos hace notar que los caballeros no caminan, no necesitan de sus pies ni de sus piernas. Los cascos del caballo, que son los que caminan, se destacan en el dibujo.
Los caballeros de espadas y de copas se dirigen a la izquierda de la carta. El caballero de oros es el único que claramente se dirige hacia la derecha. El caballero de Bastos tiene una posición ambigua, aunque el caballo orienta su paso hacia la izquierda, su rostro y el del caballo miran hacia la derecha, el basto también se encuentra a la derecha. Los cuatro caballeros son hombres de mediana edad.
Los caballeros de Espadas y de Bastos tienen ropas más importantes al igual que sus caballos. Los caballeros de Oros y de Copas tienen ropas más sencillas al igual que sus caballos.
El caballero de Copas es el único que no luce sombrero tiene sus cabellos sueltos hasta sus hombros y se le ven los dos brazos y manos. El caballero de Espadas es el más pequeño de los cuatro y su caballo tiene un tamaño importante. El caballo del caballero de Copas es el más pequeño de los cuatro y a su vez es mucho más pequeño que el caballero que lo monta. Las figuras de Bastos y de Oros presentan una relación más pareja entre el caballero y su caballo.
Los caballos de los cuatro caballeros pisan un suelo similar, difícil con rocas y plantas, este suelo nos muestra que los caballeros están en contacto directo con la tierra preparados para emprender tareas difíciles. La figura del caballero va siempre unida al servicio de otro, ya sea de un superior (los reyes como símbolo de un superior) o de sus pares u otros que precisen de él.
El caballero de Espadas
El caballero. Un gran casco tapa su cabeza. Mira fijamente hacia el horizonte. Con la mano izquierda sostiene apuntando hacia el frente una espada grande para su tamaño. Sólo se ve su pierna y su pie izquierdos, se ven pequeños en relación a su cuerpo. Su cuerpo es el más pequeño de los cuatro caballeros. Luce ropa militar cuidada, sobre su hombro visible tiene una cara similar a las hombreras del rey.
El caballo. Tiene una postura activa con sus dos patas delanteras en el aire. Tiene una mirada despierta e inteligente, se destaca en el conjunto. Luce una elegante montura
La Carta
El caballero es claramente un militar, no hay dualidad en su figura y en su ropaje. Tiene una mirada anodina, sin expresar ningún sentimiento. La espada en alto nos dice que se dirige al combate con decisión, su mirada refleja que no tiene inventiva propia, que responde directamente a las directivas del rey y la reina, que hace lo que le mandan sin opinar, sin cuestionar, sin tomar una determinación propia. Su cabeza está muy encerrada debajo de ese gran casco, no se ven sus cabellos, su conocimiento propio está anulado por las circunstancias, es el guerrero que sólo obedece. Esa gran espada que empuña con fuerza es una desmesura para su cuerpo pequeño. Se dirige hacia el enemigo, no hay duda de que va al galope a la batalla. En el hombro luce una de las caras que lleva el rey mostrando la íntima relación que tiene con este, como es su súbdito y su vasallo y al cual responde con pies y cabeza.
El caballo es el que está más alerta de los dos. Él lleva al caballero a la batalla con entusiasmo. El caballo lleva al caballero y no a la viceversa. Luce una hermosa montura con muchos adornos, mostrando que es un personaje importante y muy cuidado, se ve que está protegido para las batallas que debe enfrentar. Va al galope por un terreno rocoso, con problemas y con plantas como el de los otros caballeros, pero sus patas delanteras están en el aire de tan rápido que va por el suelo. El caballo muestra la fuerza que tiene oculta el caballero y que está dormida en su actuar.
El caballero de Bastos
Esta carta tiene el caballo más grande de los cuatro caballeros y está enfatizado por la gran ropa que lo cubre. El caballero y su caballo tienen tamaños proporcionales entre ellos. Ambos miran hacia su izquierda y sus cuerpos se dirigen hacia su derecha.
El caballero tiene una mirada fuerte y serena. Con su mano izquierda sostiene en el aire y desde la base un basto más rústico que los del rey y la reina. Sobre su cabeza luce un amplio sombrero similar al del mago de los Arcanos mayores, sus cabellos cortos están bien peinados. Su ropa es similar a la de un militar con coraza y falda de metal pero con amplias mangas. Llama la atención la flor que luce sobre su pantalón. Está sentado sobre el caballo en una montura roja. Se ve a su pie izquierdo apoyarse en un estribo.
El caballo tiene ojos grandes y una bonita mirada que dirige hacia el suelo, su boca está abierta. Se ve sólo una oreja puntuda, su cabeza no está tan adornada como la de los otros caballos, una cinta blanca sostiene sus cabellos. Lo cubre un gran ropaje que sale desde un collar con dibujos dorados y que llega casi hasta el suelo. Sus patas están ocultas, sólo se ven dos de sus cascos.
La Carta
Es llamativa por la mezcla de símbolos reunidos en este caballero y su caballo. Un militar con sombrero de mago y una flor en la pierna, sobre un caballo con gran ropaje al que no se le ven las piernas y que sostiene en alto un palo con firmeza.
El caballero es el que cuida al pueblo, el que si es necesario va a pelear contra los enemigos de la ciudad, con su palo en alto está mostrando quien es y que vino a hacer a este mundo. Maneja el conocimiento y la intuición junto con la fuerza y los afectos (sostiene el palo con la mano izquierda). El conocimiento lo muestra a través de su amplio sombrero similar al Arcano Mayor I, el Mago y al del rey de Bastos. La flor en su pierna izquierda lo relaciona también con la creatividad y la alegría (es la pierna izquierda). Este caballero es el único que va hacia el pasado (hacia su derecha) como recogiendo conocimiento para mirar al futuro (hacia su izquierda).
El caballo es su complemento y su alter ego. Está muy elegantemente vestido y tiene tanto conocimiento natural que su cabeza no necesita estar adornada, no hay que agregarle conocimientos humanos, solo tiene una cinta blanca que le sostiene sus cabellos para que no caigan sobre sus ojos y poder ver muy bien el camino a seguir. En la carta son visibles sólo dos cascos porque no necesita mostrar más, ya se ve que sabe muy bien por donde tiene que ir, cuál es su misión en la tierra.
Ambos, caballo y caballero, están muy bien vestidos, se muestran bien a los otros, se sienten bien consigo mismos. Para su hacer en la tierra el caballero cuenta con la gran ayuda de su caballo que es casi humano por lo astuto, con los ojos abiertos mirando el suelo, el camino por donde tiene que ir, con la boca y las fauces abiertas que lo muestran atento y en guardia.
El caballero de Oros

El caballero mira con atención la gran moneda de oro que tiene en el aire frente a sus ojos. Luce un sombrero y ropas mundanas correspondientes a un burgués de la época, sus cabellos están bien peinados. Sólo se ven su brazo y su mano derecha con los que sostiene un pequeño basto que se apoya en su hombro. Está sentado sobre una montura que se destaca en el lomo del caballo.
El caballo es el más fornido de los cuatro caballeros, tres de sus patas están apoyadas sobre el suelo, la que está en alto marca el paso. Se ven sus dos orejas y sus dos ojos. Mira atentamente hacia adelante. Sobre su cara y su pecho tiene unos arneses dorados. Está muy apoyado, camina a paso firme tranquilo y seguro.
El caballero y su caballo tienen proporciones equilibradas. Ambos se dirigen hacia la derecha de la carta.
La Carta
El caballero va por el mundo con un palo que lo protege, este no es un símbolo de lucha sino de cuidado, le da seguridad. El oro está fuera de él, lo mira, lo observa, lo tiene a la altura de sus ojos, pero no lo toca, todavía no sabe o no puede tener contacto con él.
Su caballo grande, fuerte, que lo lleva muy bien a donde tiene que ir, representa también la fuerza y seguridad del caballero, su potencial para llegar donde quiere ir en la vida.
El caballero es un hombre de mediana edad que todavía tiene mucho que aprender sobre el mundo del dinero. Ya sabe que existe pero no lo puede tocar, es muy bueno para él saber que existe y está preparado para ir con su fuerte caballo a paso firme para conseguirlo.
El trabajo del caballero al igual que el de los otros caballeros, es duro y esforzado, no está cómodamente sentado en un sillón esperando que los sucesos le lleguen como al rey. Él va a buscarlos para resolver dificultades o para dar curso a las acciones que se le presentan, es un hombre de trabajo que todavía necesita aprender cuál es el valor del dinero que el trabajo trae consigo, no se maneja con el conocimiento y la naturalidad que tiene el rey.
Su relación con su caballo y su aplomo nos muestra que va por la vida como un hombre independiente que toma su propio rumbo con claridad, que se separa de la familia real, que no trabaja para ella sino para su propio beneficio, que responde a sus intereses y al de las otras personas que va a ayudar.
Va bien encaminado, con fuerza y seguridad, la vida lo ayudará a abrirse camino por el mundo sin necesidad de defenderse y teniendo acceso a todas las monedas de oro que se le acerquen como recompensa de su duro trabajo.
El caballero de Copas

El caballero está montado sobre un caballo pequeño para su tamaño. Sus grandes ojos con una mirada tierna se dirigen sólo a su copa que sostiene en alto con su mano derecha. Su mano izquierda se apoya sobre su panza y cerca de las crines de su caballo, es al único caballero al que le podemos ver los dos brazos. Sus cabellos largos y sueltos le llegan hasta sus hombros, no lleva sombrero. Su ropa es la más sencilla de los cuatro caballeros, sobre su espalda lleva un bulto que podría ser una mochila de viaje de la época. Su copa es grande y sencilla, en la parte superior un gran ovalo rojo permite ver el líquido que contiene, sobre su base hay otro óvalo rojo más pequeño similar al que tiene la copa de la reina.
El caballo es el más pequeño y más delgado de los cuatro caballeros. Sus ojos grandes, con una mirada baja y soñadora se dirigen hacia el camino a recorrer. Sus patas están en movimiento, una de ellas está en el aire, las otras tres apoyadas en el suelo, parece ir al trote. Luce adornos sencillos alrededor de la cabeza, del cuello y en el lomo atrás de la montura.
El caballero y su caballo son una dupla despareja en cuanto a su tamaño, el caballero se destaca sobre su caballo pero armonizan en cuanto a actitud, ambos tienen miradas expresivas. Se dirigen hacia la derecha de la carta
La carta
El caballero con una mirada atenta y tierna observa su gran copa mientras su caballo lo lleva por la vida, quiere saber qué le dice ella sobre las emociones para él y para los otros que lo rodean, para dar y recibir. Aunque es un hombre de mediana edad todavía tiene mucho que aprender sobre el palo al que representa. Los reyes sostienen sus copas con naturalidad, las tienen apoyadas sobre sus piernas y miran hacia el horizonte, hacia lo que hay afuera, en la vida. Pero el caballero todavía tiene que recorrer un largo para llegar a esa situación.
No lleva sombrero, el rey y la reina de copas tienen grandes sombreros, los reyes tienen que gobernar, aunque las emociones los dominen su cabeza tiene que estar cuidada y fría. En las figuras del Tarot las coronas y los sombreros resaltan el conocimiento de quienes los llevan y en este palo también representan al control sobre sus emociones.
La cabeza descubierta del caballero y sus cabellos al viento muestran su libertad para estar en este mundo sin pesos y obligaciones, que no tiene ataduras sociales y que no se somete a las reglas de la época. Este es un buen rasgo, de independencia, que lo ayuda a compartir el líquido que trae en su gran copa sin temor, con amor, para las personas que quiere o para todo aquel que lo pida. Pero su libertad está restringida, en su espalda, en la mochila, lleva el peso de la vida con sus emociones, sus momentos buenos y no tan buenos, toda su historia.
El caballo como en todos los caballeros, es muy importante y trabaja junto con el caballero, es su parte oculta, su contraparte, su complemento. Su pequeño caballo lo lleva con buen paso a explorar su vida, a ver que le ha pasado en sus experiencias anteriores y a enriquecer su momento actual.
Esta carta nos lleva en el camino de la reflexión, de mirarnos con mucha atención abriendo paso a la intuición y al conocimiento animal que hay dentro de nosotros.

